Preboda en Madrid

Pareja abrazándose en la orilla durante una sesión de preboda

Casi todas las parejas nos dicen lo mismo en la primera conversación: «es que nosotros somos muy sosos en las fotos». Nadie está cómodo delante de una cámara la primera vez. El problema es que, si esa primera vez es el día de la boda, ya no hay una segunda.

Para qué sirve de verdad una preboda

No es una sesión de fotos bonitas. Es el ensayo.

En una hora y media pasan tres cosas que valen para el día importante:

  • Se os quita la vergüenza. Los primeros veinte minutos de cualquier sesión son rígidos, siempre. Es mejor gastarlos un martes cualquiera que el día de vuestra boda.
  • Nos conocéis trabajando. Sabréis cómo hablamos, cuánto nos acercamos y cuándo desaparecemos. El día de la boda ya no somos dos desconocidos con cámaras.
  • Aprendemos a miraros. Cada pareja tiene un lado, un gesto, una manera de reírse el uno del otro. Descubrir eso con calma antes hace que en la boda no haya que buscarlo.

Es la diferencia entre una sesión de pareja el día de la boda que dura veinte minutos y sale sola, y una que dura una hora y aún así sale forzada.

Cómo se hace

No os vamos a dirigir. No hay poses que aprender. Es un paseo: caminamos, habláis entre vosotros, y nosotros sugerimos de vez en cuando. Suena simple y es exactamente por eso que funciona.

Una hora y media, con la luz buena. Se hace al final de la tarde, cuando el sol está bajo. En Madrid eso es sobre las nueve en junio y sobre las siete y media a finales de septiembre — se cierra la hora cuando se cierra la fecha, no el día antes.

Dónde. Madrid da mucho juego, y la elección importa menos de lo que parece: un sitio con el que tengáis relación siempre sale mejor que el mirador que sale en todas las prebodas de Instagram. Si no lo tenéis claro, lo proponemos nosotros.

Y luego, para qué se usa

  • Las invitaciones y el save the date
  • El cartel o la proyección del banquete
  • Y lo más habitual: la única foto buena de los dos que tendréis colgada en casa antes de la boda

¿Hace falta contratar también la boda?

No. Se puede hacer una preboda suelta, o una postboda con el vestido ya sin estrenar el miedo. Pero si nos habéis contratado la boda, la preboda es la inversión que más rendimiento tiene de todo el presupuesto de fotografía: mejora las fotos del día principal, que son las que de verdad importan.

¿Os apetece una preboda?

Escribidnos y lo hablamos: fecha aproximada, si tenéis un sitio en mente y si va sola o con la boda. Os damos el presupuesto cerrado en 24 horas.

Escribirnos · Cómo funcionan los precios

Seguir leyendo

Scroll al inicio